Food, Inc. es un documental estadounidense, dirigido por el cineasta ganador de un Emmy Robert Kenny. El filme está ligeramente basado en el bestseller de no ficción del 2001 Fast Food Nation, de Eric Schlosser, y The Omnivore's Dilemma de Michael Pollan.
El documental me pareció muy interesante, ya que mostraba situaciones en las que nunca me había puesto a pensar y principalmente dejaba ver como a los dueños de las empresas de productos alimenticios, no les importa dañar la salud y buenas condiciones de vida de la población, o de sus trabajadores y productores con tal de mantener altas utilidades en sus estados financieros.
Muchas de las empresas presentadas en la película han hecho que los productores se endeuden con tal de mantenerlos fieles a ellos, obligándolos a ser cómplices de sus malos actos, aprovechándose de la necesidad de estos agricultores, quienes manifiestan “No tenemos poder de decisión en nuestro propio negocio, nos han hecho ser esclavos de su compañía”.
La ética de las personas que lideran estas empresas deja mucho que desear, ya que en ningún momento piensan en el bienestar del consumidor ni de sus empleados. Las leyes son utilizadas a fin de sus beneficios, y no legalmente como debería ser.
Los procesos de producción han sido modificados, mal empleando la tecnología, si bien es cierto, esta agiliza los procesos, estas empresas han hecho que los pesticidas y otros componentes hechos por el hombre, influyan en la naturalidad de la alimentación y en lo sano de los alimentos. Por ejemplo: ahora en los supermercados, puedes encontrar frutas y verduras que no están en temporada, o madurados con gas etileno o con tamaños exagerados que no han sido naturalmente alcanzados; así también, con el crecimiento de los animales como gallinas, cerdos y vacas. Mencionan un estudio en el que la producción de pollos tecnificada es más contaminada que la que se realiza semi técnicamente.
De esta manera, diariamente consumimos un sin número de productos en los cuales no consultamos la etiqueta, porque no tenemos el habito o porque la etiqueta no está o no cuenta con la información suficiente. Y al no conocer lo que ingerimos, podríamos causar nuestra muerte, así como el caso de un niño, cuya madre ahora lucha para que la muerte impune de su hijo no se repita y que las empresas se concienticen y dejen de lanzar al mercado productos comerciales perjudiciales para nuestra salud.
